Hibike! Euphonium. Una melodia que se queda contigo
Hibike! Euphonium. Una melodia que se queda contigo.
En este post voy a hablar de lo que, para mí, es uno de los mejores animes musicales de la historia. En este caso hablamos de música clásica, y no es otro que Hibike! Euphonium. Esta serie fue animada por Kyoto Animation, algo que ya nos asegura una animación y una banda sonora increíbles, pero también algo que es todavía más importante: un amor genuino por la obra que se puede apreciar en cada capítulo. El anime llegó a su final en 2024, con el estreno de su tercera parte durante la temporada de primavera.
La verdad es que quise escribir sobre este anime porque hace un par de días, mientras miraba TikTok, me apareció un vídeo de su tercera temporada que me hizo recordar y emocionarme un poquito al pensar en todo lo que vivimos junto a Kumiko, Reina y el resto de la banda del Kitauji. Y es que, pese a ser un anime musical, Hibike! Euphonium no se centra únicamente en la música. También habla del futuro, de las esperanzas, de la superación personal y de cómo un grupo de jóvenes, a través de la música, va madurando mientras intenta alcanzar sus propias metas.
Esto se puede apreciar especialmente en su protagonista, Kumiko Oumae, que en mi opinión tiene uno de los mejores desarrollos de personaje que he visto en un anime. Es genial observar cómo pasa de ser una chica más dentro del grupo a convertirse en la presidenta del club y asumir la responsabilidad de intentar llevar a todos hasta el oro. Y aunque Kumiko y Reina sean el gran dúo protagonista, el resto del elenco tampoco se queda atrás. Cada personaje tiene sus propias motivaciones, problemas y desafíos, haciendo que la banda del Kitauji se sienta como un grupo de personas de verdad y no simplemente como personajes secundarios.
Por cierto, en este anime aparece una de mis “waifus”, o mejor dicho, uno de mis personajes femeninos favoritos: Asuka Tanaka. Es un personaje importantísimo dentro de la obra, con un desarrollo increíble y, personalmente, uno de mis preferidos.
![]() |
| Asuka Tanaka |
Hibike! Euphonium nos cuenta la historia de Kumiko Oumae, una estudiante que, tras comenzar el instituto, decide volver a formar parte de una banda de música. Junto a sus compañeros del Kitauji, comenzará un camino lleno de esfuerzo, rivalidades, amistades y momentos inolvidables con un objetivo claro: conseguir que su banda llegue a lo más alto. Pero esto es mucho más que una historia sobre música. A través de sus personajes descubriremos sus sueños, inseguridades y ambiciones mientras intentan encontrar su propio lugar y decidir hasta dónde están dispuestos a llegar para conseguir aquello que desean.
Aunque Hibike Euphonium es principalmente un slice of life, en ningún momento se me hizo una serie tediosa. De hecho, tiene un sentido del humor mucho mejor de lo que podría parecer en un principio. Kumiko es un personaje realmente divertido y, además, la química que tiene con Reina es simplemente de otro planeta. Sus conversaciones, sus pequeñas discusiones y la forma en la que se relacionan hacen que cada momento que comparten sea especial.
Y, por supuesto, no puedo hablar de Hibike sin mencionar su apartado musical. La mayor parte de la música que escuchamos es clásica, pero verla y, sobre todo, escucharla dentro de la historia es una auténtica maravilla. Hay algo realmente satisfactorio en observar cómo los personajes van mejorando poco a poco y comprobar cómo aquello que al principio les costaba tanto termina sonando cada vez mejor. Las interpretaciones musicales consiguen transmitir muchísimo, y la animación durante estas escenas es sencillamente espectacular. Una vez más, Kyoto Animation demuestra que cuando se trata de cuidar hasta el último detalle, nunca falla.
Pero si hay algo que hace especial a esta historia son sus momentos emocionales. Creo que es una de esas series que consigue hacerte sentir muchísimas cosas. Ves cómo cada personaje lucha, se esfuerza y, en ocasiones, sufre para alcanzar tanto el objetivo común de la banda como sus propias metas. Al mismo tiempo, los acompañamos mientras enfrentan sus inseguridades, reconocen sus sentimientos y aprenden a aceptar que no siempre pueden conseguir aquello que desean. Y todo esto nos deja momentos capaces de sacar más de una lagrimita.
De hecho, mi escena favorita de toda la obra es una conversación entre Kumiko y Reina, pocos días antes del recital final. Para mí, es una auténtica obra de arte. No solo por lo que ambas se dicen, sino también por la animación, la dirección y una banda sonora que consigue hacer que el momento sea todavía más emotivo. En esa escena puedes sentir hasta dónde están dispuestas a llegar las dos para conseguir el oro y, al mismo tiempo, comprender todo lo que han vivido hasta llegar ahí y como son dos personajes que se tienen un cariño muy grande.
Para mí, es uno de esos momentos que resumen perfectamente todo lo que hace especial a Hibike.



Comentarios
Publicar un comentario